Un cacique en Amozoc encabeza la cuarta transformación del país

Ahora que han iniciado los nuevos gobiernos municipales en el estado de Puebla, la expectativa de la sociedad es muy alta, pues sólo se les está pidiendo que cumplan lo que prometieron en campaña, ni más ni menos. La mayoría de estos personajes, sin duda llegaron cobijados por el manto protector del presidente electo Andrés Manuel López Obrador y deben de entender que tienen que replicar su ejemplo. Lo que sucedió en Amozoc, en la primera sesión de Cabildo es una verdadera vergüenza, una aberración y un acto de impunidad al mas puro estilo caciquil. Primero porque el alcalde electo, según cuentan las redes sociales, por sus tompiates quiso imponer a sus familiares en puestos clave, cosa que a los demás regidores molestó y con justa razón, pero esto no le importó al edil, dicen que a punta de pistola y con ayuda de quienes lo cuidan obligó a los regidores a firmar impidiendoles la salida del Ayuntamiento, lo que se pudiera interpretar como un secuestro o privación ilegal de la libertad.


Así, de ese tamaño la actuación del nuevo alcalde Mario de la Rosa que metió a su hermano Margarito y Antonio a protección civil y compras. Y es que el primero se encarga de controlar comercio informal, el establecido, antros, giros negros, etc, lo que genera ingresos a las arcas municipales, y de la dirección de compras ni le cuento, pues esa se encarga desde la compra de un clip hasta lo más caro de insumos que se necesiten, donde se pueden escoger proveedores a modo y hasta poner su propio negocio, situación que ha venido prevaleciendo hasta en los últimos gobiernos y parece que en este de Morena también se repetirá, de ahí la violencia del alcalde. Y conste que no acusamos a nadie, simplemente señalamos un hecho que pone en entredicho la cuarta transformación de la que tanto nos han hablado.


COMENTARIO DEL DIA.

Dos semanas han pasado y aun no hay responsables del accidente de la lineá 12 del metro, al parecer no hay ni habrá culpables de una tragedia que marca la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, que con un ¡Al carajo! dio carpetazo al asunto.

Quedan en la memoria 26 muertos y mas de 80 heridos que jamás olvidaran esta pesadilla dejando en claro que en la 4T también hay protección a los aliados y se pasa por alto la negligencia, cueste las vidas que cuesten.

¡Pero el PRI robo más!

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