El control absoluto que tenía Rafael Moreno Valle sobre Puebla: Probable causa del fallecimiento de

Foto: Twitter

Por Manuel Ponce de León

Una fuente muy confiable que se encargaba de la seguridad del ex gobernador Rafael Moreno Valle me contó una anécdota que me permito compartirle en esta columna. Al ex gobernador no le gustaba que la gente encargada de su cuidado estuviera cerca de él, decía que eso alejaba a los ciudadanos, además de que la prensa podría criticarle por el aparato de seguridad que traía para sus eventos, por lo que les pedía que se dispersaran y se mantuvieran al pendiente de él, pero sin ser percibidos, cuando lo hacía, se alejaba mucho de su equipo de seguridad y quedaba por momentos completamente solo. Un día, a un subjefe de sus escoltas se le ocurrió decirle al mandatario que no era conveniente que se alejara mucho pues se ponía en riesgo; su respuesta fue brutal, soberbia y a su más puro estilo: "No quiero cerca a tanto mamarracho, pues de nada sirve, si algún día me quieren matar lo van hacer". En el futuro se evitó hacer más recomendaciones al respecto.

Le cuento esto a usted porque el pasado 24 de diciembre de 2018 cuando se suscita el desafortunado accidente donde pierde la vida la gobernadora del Estado Martha Erika Alonso Hidalgo y su esposo el Senador Rafael Moreno Valle, se prescindió de la seguridad para la protección de sus personas, abordando únicamente cinco personas un helicóptero agusta, que como usted sabe tiene capacidad para doce pasajeros pero finalmente solo subieron cinco, encabezados por el matrimonio Moreno Valle, los pilotos y el asistente del Senador. Y es que en reiteradas ocasiones los políticos mexicanos argumentan que cuando van volando difícilmente les puede suceder algo, esto también lo manifestaba Rafael Moreno Valle y decía que nada le podría pasar mientras volaba, por esa razón nunca se hizo acompañar ni siquiera por su jefe de seguridad en sus vuelos, como era costumbre, esto confirmado por la fuente anteriormente mencionada. Si bien es cierto que Moreno Valle renunciaba a su seguridad en sus vuelos, había que pensar por qué motivo la gobernadora del Estado, Martha Erika Alonso prescindió de la suya, ya que por su investidura debería por lo menos de llevar a su jefe de escoltas durante el viaje pues se estaba transportando a la ejecutiva del Estado de Puebla, la cual debe de ser custodiada y protegida en todo momento por su equipo de seguridad, no a la esposa del Senador, ya que no pierde su investidura cuando está con su marido, cosa que no sucedió y viajaron solos. Sería importante saber quién tomó esta decisión en el equipo de escoltas, ayudantía y seguridad de la gobernadora de Puebla, (que por cierto, después de ocho días del lamentable accidente no se ha sabido nada ni nadie ha dado la cara), pues al parecer existe una negligencia al dejar sola a la mandataria, pese a que iba acompañada de su marido en un viaje privado, este era de alta prioridad, pues iba la mandataria del Estado, en la opinión de un servidor, debieron de aplicarse los protocolos correspondientes para preservar su vida, seguridad y bienestar durante este. Es importante señalar que el senador Rafael Moreno Valle Rosas, renunció a su equipo de seguridad para que le acompañara en trasladados en helicóptero, pese a que se paga con dinero público, ya que desde el día en que dejó el encargo como gobernador tenía ocho personas a su servicio por turno, los cuales tienen lo necesario para proporcionarle protección y seguridad, pues cuentan con vehículos, armas autorizadas y devengan un sueldo con las debidas prestaciones, recordando que a través del H. Congreso del Estado de Puebla, en la LVIII legislatura, a propuesta del diputado Héctor Alonso Granados, en ese entonces de Nueva Alianza y hoy de Morena, se modificó un artículo en la Ley de Seguridad Pública del Estado de Puebla, para ser precisos en el título décimo del otorgamiento de servicios de seguridad personal, que comprende del Artículo 136 al 143, donde se explica que corresponde a la Secretaría de Seguridad Pública implementar las medidas conducentes para garantizar la seguridad personal de quien haya desempeñado el cargo de Gobernador del Estado y que fue aprobada por unanimidad por todos los partidos que en ese entonces integraban esa soberanía. Por otra parte, la gobernadora Martha Erika debió haberse transportado en una de las naves oficiales autorizadas por el gobierno del Estado de Puebla para el desempeño de sus funciones, porque así corresponde, y aunque esta fuera una actividad personal, insisto, su investidura así lo demandaba. Sin embargo y en una desición anormal, se tomó la decisión de abordar una nave rentada, es decir un taxi helicóptero para que los llevara a su destino. Esto, sin tener la certeza, pudo haber sucedido a petición del senador Rafael Moreno Valle quien finalmente al parecer decide la manera de transporte para llegar a la Ciudad de México, tan es así que un piloto de toda su confianza, el capitán Coppe quien trabajaba en su sexenio como director de aeronáutica, es el que conduce la nave en la que finalmente pierde la vida junto con su esposa. Sabemos que los hubiera no existen y que es hasta desafortunado pensarlo en este momento, pero si la gobernadora del Estado hubiese salido de casa Puebla rumbo a la Ciudad de México para encontrarse con el Senador al punto que iban y Moreno Valle hubiese viajado solo desde las Ánimas en su taxi privado, el único fallecido hubiera sido el Senador de la república, además de que Martha Erika no hubiera viajado sola, se habría acompañado de su jefe de escoltas por lo menos para cumplir los protocolos de seguridad; otra historia sería la que se estaría escribiendo ahora. Al parecer y como bien señala mi fuente, como era costumbre se impuso la voluntad de el Senador sobre el equipo de trabajo de la gobernadora Martha Erika Alonso Hidalgo, su esposa y se ordenó se le trasladara hasta el triángulo de las ánimas para de ahí salir hacia la Ciudad de México porque de haberse ido juntos en un helicóptero oficial hubiera dado mala imagen a la gobernadora, con lo que se podría demostrar que efectivamente, quien era el que realmente mandaba en el estado era Rafael Moreno Valle pues nadie lo pudo contradecir y sucedieron las cosas con el terrible final ya por todos conocidos, y sí, al parecer por un acto de soberbia del Senador, perdió la vida la gobernadora de Puebla. Y es que pareciera que Moreno Valle nunca pensó en la envestidura de su esposa, quizás ni siquiera la respetó, en ese momento la vio como su mujer y no la mandataria que fue elegida el pasado uno de julio por más de un millón de votos y nuevamente hizo su voluntad, por eso que suele suceder entre los matrimonios mexicanos, quizás impuso su voluntad y su mujer en un acto de sumisión obedeció, Martha Erika estuvo en un lugar que no le correspondía, en el peor momento y en una terrible circunstancia, ella no tenía los enemigos que su marido acumuló por más de ocho años, entre los que se encontraban políticos, ex candidatos, presidentes de partidos, empresarios, crimen organizado y hasta uno que otro ex empleado. Esto se lo digo por la teoría del magnicidio que el propio Luis Miguel Barbosa manejó en una entrevista desafortunada que después trató de corregir, que por cierto era amigo y compañero de Moreno Valle, como olvidar la foto en donde el gobernador en ese entonces, viene empujando la silla del entonces senador cuando este regresaba al Senado después de una cirugía donde le fue amputado un pie, esa imagen sin duda quedó para la historia. En ese sentido se puede especular mucho, ¿quién diría de que en el caso de que se tratara de un atentado a Moreno Valle no le hubieran preparado previamente la nave en donde viajo él y su esposa?, ¿quién puede negar que quizás los pilotos fueron drogados antes de iniciar su viaje?, ¿por qué solo quedó el fuselaje del helicóptero y el resto se fundió en llamas si se dice que estos están fabricados con un material resistente?, ¿por qué se perdió la comunicación con la nave desde el despegue?, ¿quién informó que en esa nave iba el Senador y la Gobernadora vulnerables y sin custodia?, ¿por qué Moreno Valle si subió a su particular y Martha Erika iba sin ningún asistente considerando su investidura?, ¿por qué el senador, la gobernadora o el particular no enviaron algún mensaje o señal a familiares amigos o personal en tierra que se supone debería estar al pendiente de su seguridad, además de que se sabe que cuentan con equipo especial de comunicación?, ¿dónde está el resultado de las autopsias practicadas a los cuerpos encontrados en el siniestro?, ¿dónde están las bitácoras de salida del helipuerto de las Ánimas?, ¿por qué hasta dos horas más tarde de sucedido el accidente se informó la situación?, ¿cree usted que si se hubiera respetado la investidura de Martha Erika Alonso Hidalgo como gobernadora de Puebla estaría muerta?, ¿no cree que fue un acto de soberbia de su marido al viajar él solamente acompañado de su secretario y ella sola? 

Conste que son preguntas y que casi todas nos las hacemos los poblanos. Sin duda los peritos canadienses y los especialistas americanos darán información importante sobre lo sucedido en el accidente, esta vez se espera fluya la verdad y la transparencia sobre la investigación, de ser diferente sería una mala señal por parte del Gobierno Federal, y es que no solo Puebla está pendiente, el país entero espera un resultado satisfactorio sobre la primer gran crisis que vive el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, así se sabrá si fue un atentado o un accidente, y sin duda se actuará en consecuencia. Finalmente, lo que le cuento son especulaciones, preguntas, la opinión de un servidor, y es que no dejo de pensar por qué Martha Erika Alonso subió sin seguridad a un helicóptero rentado, simplemente no entiendo; en lo personal me queda claro que no fue desición de ella, que fue víctima de las circunstancias de su marido conocidas desde hace ocho años. Ya veremos... Al tiempo.

COMENTARIO DEL DIA.

Dos semanas han pasado y aun no hay responsables del accidente de la lineá 12 del metro, al parecer no hay ni habrá culpables de una tragedia que marca la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, que con un ¡Al carajo! dio carpetazo al asunto.

Quedan en la memoria 26 muertos y mas de 80 heridos que jamás olvidaran esta pesadilla dejando en claro que en la 4T también hay protección a los aliados y se pasa por alto la negligencia, cueste las vidas que cuesten.

¡Pero el PRI robo más!

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